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Máquinas para Tatuar

MÁQUINAS PARA TATUAR

Las máquinas para tatuar son dispositivos de mano que se usan exclusivamente para hacer tatuajes. Su creador fue Thomas Alva Edison en 1876, sin embargo fue Samuel O´Reilly, considerado ícono en la historia del tatuaje, quien en el año 1891 descubrió que la misma máquina podía ser utilizada con tinta para tatuar la piel.

Hoy, gracias a los avances tecnológicos en el arte del tatuaje, las máquinas regulan con qué profundidad entra la aguja, su velocidad y fuerza, haciendo que sea una práctica cada vez más precisa y detallista.

¿Cómo funciona?

La máquina de tatuajes penetra en dos de las tres capas de la piel: la dermis y la epidermis. La epidermis mide 1 milímetro de ancho y el tejido se renueva cada 48 días; en la dermis las fibras de colágeno son más firmes y eso asegura que la tinta se fije en la piel por muchos años. Si la tinta penetra superficialmente en la piel, entonces no sólo durará poco, sino también hará que el dibujo pueda verse borroso. Es así que el tatuador debe tener conocimiento y saber regular la máquina como para que el diseño tatuado se fije a la perfección y a largo plazo.

La máquina de tatuar genera un movimiento de aguja, de arriba hacia abajo, a partir de fuerzas electromagnéticas que se enciende y se apaga con el uso del pedal.

Las máquinas de bobinas son las más tradicionales y en esta categoría existen dos tipos, las de línea y las de sombreado. La última, por ejemplo, lleva elementos mas pesados que la primera, como bobinas grandes para dar mayor potencia y controlar un mayor grupo de agujas.

Las máquinas rotativas o giratorias cuentan con un proceso de trabajo más silencioso que otras máquinas. Tienen un solo motor y no cuentan con bobinas, sino con una rueda o polea que generan el movimiento de las agujas.

Lo último son las máquinas para tatuar de neumático. Funcionan a partir de aire comprimido. Son mas livianas,  silenciosas, muy rápidas y menos agresivas con la piel. Son de fácil en cuanto a su armado y montaje.

La importancia de la velocidad de las máquinas

La velocidad de las máquinas es clave para que el tatuaje salga a la perfección y determina la función que llevará a cabo. Las más rápidas son para delimitar con líneas, por el contario las más lentas son para hacer sombras y/o pintar.

Lo ideal para cada tatuador es tener dos máquinas, una para líneas y otra para relleno, y así dejar las máquinas ya listas y calibradas para cada trabajo.